La monitorización y evaluación contínua se realiza en cinco niveles, desde el perfil regional con los objetivos generales (a través de la herramienta “Cuadro de mando”), hacia la especialización deseada (con las herramientas “Cuadro de evolución sectorial” y el “Observatorio Industrial”), la medición de los objetivos de transformación regional impulsados en cada prioridad (herramienta “Control de Retos S4”), y el seguimiento del trabajo en los factores transversales (“policy mix”).
Finalmente se describen acciones de transparencia y evaluación.